Cultura
DE LA ÓPERA AL BATACLÁN, transformación social...
Por Sergio Sosa Battaglia
  • 23 de Julio de 2018

De la Opera al Bataclan, transformación social
                                                                                         

            Desde 1858, se escucha en todo el mundo el CAN CAN, frenético baile popular que uno relaciona inmediatamente con Francia. 
 Su origen lo debemos  encontrar en su autor  Jacques  Offenbach creador de esta galopa endemoniada, la misma fue compuesta  para  su Opera ferie : “Orfeo en los Infiernos”(1858); en  la misma nos plantea una sátira al gobierno de turno, en donde sus protagonista  son los arquetipos de la tragedia griega Orfeo  y Eurídice.  
    Orfeo  sale a  la búsqueda de su mujer desaparecida llegando hasta el propio  Infierno, en donde al ser  argumento satírico y bataclan,  Eurídice prefiere la vida ligera del Hades, con sus goces y placeres,  que al aburrido de su marido/enamorado terrenal Orfeo.
     El personaje que une la razón  de lo terrenal  con la moral y la justicia  es la Opinión Pública, la cual  guiara a Orfeo a enfrentar a Eurídice ,  asimismo nos confronta  a un Júpiter  Dios central del Olimpo, el  cual ayudara a la protagonista a  decidir  de quedarse en las huestes de Plutón, dios del Infierno .  La Opinión Publica  juzga esta irreverencia, Eurídice se queda en el Hades,  aparece el  baile  frenético  de la galope,  se entregan todos a la diversión  y el pueblo  satirizando al mundo de la época, frenéticamente  baila levantando sus piernas y sus brazos  en situación  de impertinencia.
    Uno se pregunta, que  contradicción,  en todo ser esta la ambivalencia de los mundos, Offenbach la muestra en esta Opereta y luego  su música leitmotiv se transforma por          antonomasia  en el baile emblema  de un país.
 A nivel composición musical, nos marca un antes y un después.  Offenbach hasta entonces un músico del Teatro de Bouffes parisino,  componía divertimentos en un acto con música de ritmos rapados y populares.   Su anterior composición es su divertimento “Ba-ta-clán”,  el cual  se usara a posteriori como forma de nombrar   a una bailarina de cabaret  o de teatro burlesque.
Su inmediato suceso internacional enmarca el emergente social   popular sobre  la rancia aristocracia. Se sostiene, que Offenbach es el creador de la Operette,  forma ligera del formato académico de la Opera. Solamente realizara dos títulos operísticos, Die Rheinnixen (1864) y Los Cuentos de Hoffman (1880),
Tuvo mas de 60 Operetas o como el mismo  las denomina  Operas Bouffes y Feries.
La operette francesa, por tanto, será con su música la sátira del pueblo en referencia a sus gobiernos de turno.
En Viena por otro lado, el compositor Johann Strauss I, llamado el Rey del Vals, se adelantara en este planteamiento social,  al crear sus celebres valses  los cuales unirá a través de los mismos  al pueblo con  el palacio. 
Mientras que en Francia Offenbach lleva de la ópera al bataclán su música;  en Viena se traspasan las fronteras, apareciendo las orquestas  populares con sus ritmos de salón en valses y cuadrillas.  Luego el célebre compositor  húngaro Franz Lehar,  marcara ya  un rotundo giro, siendo esta vez un pasaje de la música al movimiento popular de la época, es decir  compone su opereta “La viuda Alegre” primero para teatro  lirico y luego  la readapta  para Estrados Unidos, más precisamente para Broadway marcando de esta manera la  transición de la Opereta a la creación del Musical.
   En resumen mis amigos,  Offenbach sigue en el Bataclán y en los Teatros Liricos de todo el mundo; su música con su galope, la tenemos presente como Francia misma, sin darnos más que  ritmo , la alegría del pueblo llega a todas las clases sociales,  siempre con el tinte picaresco del fondo del Bataclan  Francés. Sin tapujos y vivificando la alegría: MERCI A CAN CAN  ET BIENVENUE A LA POPULAIRE.

Sergio Sosa Battaglia

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